Orgullo de ser quien soy: un mensaje de esperanza, libertad y amor

Por Grimanesa Artiles oliva.

Orgullo de ser quien soy: un mensaje de esperanza, libertad y amor

Con motivo del Día del Orgullo LGTBIQ+, quiero compartir una parte muy importante de mi historia. Lo hago desde el corazón, con la esperanza de que pueda servir de apoyo a aquellas personas que hoy siguen viviendo con miedo, dudas o incertidumbre sobre quiénes son.

Mi nombre es Grimanesa Artiles Oliva. Nací el 29 de abril de 1988 y soy de Arguineguín, el lugar donde he crecido, donde he construido mis raíces y donde he aprendido que la vida siempre encuentra la manera de abrir caminos cuando uno decide vivir desde la verdad.

Como muchas personas del colectivo LGTBIQ+, durante mi adolescencia viví una etapa muy complicada. Sentía miedo. Miedo al rechazo, a no ser comprendida, a decepcionar a las personas que más quería. Ese miedo me hizo guardar silencio durante mucho tiempo y cargar con un peso que ninguna persona debería soportar: el de esconder quién eres realmente.

Recuerdo aquellos años con emociones encontradas. Por un lado, el deseo de ser libre; por otro, la incertidumbre de no saber cómo reaccionaría mi entorno si conocía mi realidad. Son sentimientos que todavía hoy siguen acompañando a muchos jóvenes, y por eso considero tan importante hablar de ello.

Afortunadamente, cuando mi familia conoció mi orientación sexual, encontré en ellos algo que nunca olvidaré: apoyo, comprensión y amor incondicional. Ese respaldo fue el impulso que necesitaba para dejar atrás el miedo y comenzar a vivir plenamente. Descubrí que ser una misma no era motivo de vergüenza, sino de orgullo.

Ese paso cambió mi vida.

Hoy puedo decir con satisfacción que soy una mujer feliz, comprometida con mi municipio y con las personas. Tengo el enorme honor de desempeñar mi labor como concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Mogán, una responsabilidad que ejerzo con vocación, cercanía y convencimiento de que la diversidad nos hace una sociedad más rica, más justa y más humana.

Nunca imaginé, siendo aquella adolescente que temía ser rechazada, que algún día tendría la oportunidad de representar a la ciudadanía desde un cargo público. Y precisamente por eso siento la responsabilidad de utilizar mi voz para decirles a quienes hoy puedan sentirse solos que merece la pena resistir, confiar y seguir adelante.

El Orgullo no es únicamente una celebración. Es también memoria, reivindicación y compromiso. Es recordar a todas las personas que lucharon para que hoy podamos vivir con más libertad, pero también reconocer que todavía queda camino por recorrer para que nadie tenga que esconderse por amar a quien ama o por ser quien es.

Quiero dirigirme especialmente a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes que puedan estar pasando por momentos difíciles. Quiero que sepan que no están solos. Que el miedo termina. Que siempre habrá personas dispuestas a tenderles una mano. Que pedir ayuda nunca es un signo de debilidad, sino de valentía.

Ser diferente nunca debería ser un motivo de exclusión. La diversidad es una riqueza que debemos proteger entre todos. Cada persona merece crecer en un entorno donde el respeto, la igualdad y el cariño estén por encima de los prejuicios.

Mi historia no pretende ser excepcional. Al contrario, ojalá llegue un día en que compartir quién eres deje de ser una noticia porque vivir con libertad sea algo completamente normal para todas las personas.

En este Día del Orgullo LGTBIQ+, quiero enviar un mensaje de esperanza, de fortaleza y de amor. Que nadie permita que el miedo decida su vida. Que nadie renuncie a ser feliz por temor a la opinión de los demás. Porque cuando uno se acepta y encuentra el apoyo de quienes le quieren, descubre una fuerza que es capaz de cambiarlo todo.

Hoy me siento orgullosa de la persona que soy, del camino recorrido y de poder contribuir, desde mi responsabilidad pública y desde mi experiencia personal, a construir una sociedad donde todas las personas tengan el mismo derecho a vivir con dignidad, respeto y libertad.

Porque el verdadero orgullo no consiste solo en mostrarse al mundo, sino en poder mirarse al espejo cada día y reconocerse con paz, con valentía y con la certeza de estar viviendo la propia verdad.

Must Read

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí