Lorenza Machín Alarcón: “Respetando a todo el mundo, haces que te respeten a ti”

0
914
Alba Paul Ferrer

Fotografía Alba Paul Ferrer.

Sin duda, la vida de esta activista, actriz y escritora canaria ha estado marcada por la lucha pacífica en defensa de los derechos de las personas en general, aunque en esta última etapa, está más centrada en perseguir la Igualdad del colectivo LGTB y, más concretamente, en la etapa senior, porque “no por ser mayores perdemos valor”. 

Reconoce que, mientras trabajaba por estos derechos, no sabía que también lo estaba haciendo por ella, pues tras superar la depresión que le produjo el divorcio del padre de sus dos hijos, ya que, “a pesar de saber que no había sido feliz, me pareció que se me vino el mundo abajo, que había perdido una muleta que había tenido durante 44 años”, un cruce de miradas fortuito con una mujer durante el rodaje de un cortometraje, hizo que “mi corazón latiera fuerte por primera vez en la historia y pasé a no poder dormir por las noches; amanecía con una libreta que tenía en la mesilla llena de poemas”, relata Machín. 

Tenía 60 años y aquella historia no funcionó, seguramente porque “ella tenía la edad de mi hija y se asustó”, pero le sirvió para entender a su niña interior, que siempre le había transmitido que algo no iba bien: “A partir de ahí, no he negado nada y animo a la gente a que sea valiente y dé la cara”, porque “respetando a todo el mundo, haces que te respeten a ti”. 

En la actualidad, Lorenza está casada con Carmen, que le pidió matrimonio durante una entrevista que concedía en el programa “Buenas Tardes Canarias” (RTVC): “Formalizamos nuestra situación también para reivindicar que tenemos los mismos derechos que las parejas heterosexuales”. Y solo le pide “a la naturaleza” que la mantenga fuerte “para seguir disfrutando de la paz y la felicidad que tengo ahora con mi mujer”, tras una unión en la que sus dos hijos, Suso y Estrella, actuaron de padrinos. 

La trayectoria activista de Lorenza está marcada por defender cualquier situación injusta, independientemente de su índole, ya que, en lo que respecta a la Igualdad entre géneros, también ha destacado por la incursión de la mujer en el mundo laboral: “Recuerdo que participé en una huelga fuerte porque, en aquel entonces, no se permitía en el hospital en el que trabajaba que hubiera celadoras y conseguimos cambiarlo”. 

Lorenza se jubiló como auxiliar de enfermería del Hospital General Virgen de la Peña de Puerto del Rosario, al que entró de pinche de cocina, pero con esfuerzo y “estudiando por mi cuenta los nueve libros del examen” consiguió la promoción interna. 

En cuanto a su formación, considera un momento clave el haberse sacado a los 20 años el graduado con Radio ECCA, cuyo eslogan de la época era “querer es poder”, porque “se me abrió una puerta para poder aspirar a más”: “Me dio pie a que yo me fuera adentrando en libros que hablaban de algo más importante que las novelas de tinte rosa que había consumido hasta el momento, como era la situación social, política y los derechos que tenemos todos”. 

Lorenza ha impartido muchísimas charlas contando su experiencia vital, en las que ha conseguido remover la conciencia de todos los presentes “hablando con el corazón”: “Puedo llevar algo preparado, pero después ya me suelto. Hablo sin tapujos, porque pienso que lo que digo lo puede saber todo el mundo”. “No me escondo de nada”, remarca. 

Ese poder de convicción también le ha servido para cautivar a las administraciones públicas, que le han otorgado numerosos reconocimientos por su defensa de los derechos de la mujer y su lucha por las libertades individuales. Cuenta, entre otros, con una Menina, un Simone de Beauvoir, el título de ‘Mujer Ejemplar’ o con el honor de haber sido pregonera de las Fiestas de Puerto del Rosario, una ciudad en la que se ha inaugurado recientemente una biblioteca feminista con su nombre. 

Sin embargo, y a pesar de mostrarse “emocionada y agradecida” con todos ellos, lo que más le llenaría es que algún día se consiguiera la igualdad efectiva en todos los ámbitos, pero mientras tanto seguirá al pie del cañón, porque no se puede descuidar “ningún eslabón de la cadena”: “La paz se conseguirá cuando todos los frentes abiertos sean una realidad y no tengamos que salir a luchar por ninguno de ellos”. 





Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here