Firma de Diseño y Moda CHACHO-CHACHA: “Es un guiño a nuestra canariedad”

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Por Miguelina Rodríguez (Gáldar)

Me llamo Miguelina y, aunque mi actividad profesional ha estado ligada a la educación infantil, hace ya unos buenos años que decidí apostar paralelamente por mi gran pasión: la Moda, sacando en 2004 mi propia marca: ‘Chacho-Chacha”, que es “un guiño a nuestra canariedad” y que patenté en 2007.  

Afortunadamente, yo viví una infancia muy feliz, que transcurrió entre Barrial y Gáldar, en el seno de una familia humilde, pero muy trabajadora. En casa, siempre estaba rodeada de agujas, hilos, máquinas… y un mundo de reciclaje y artesanal. Recuerdo que mi madre cogía las tapas del aceite Happyday, porque cortando la parte de abajo, le servía para trabajar con ganchillo y hacer adornos. Es más, todavía hoy le dejo argollas para que me las trabaje, porque me sigue haciendo cosas que quedan súper monas y muy originales con ganchillo, dejando su huella en cada prenda de la línea artesanal de Chacho-Chacha. 

Por parte de mi padre, aprendí un poco lo que es el mundo rural y todo lo que tiene que ver con el cultivo de plátanos, que está muy relacionado con mi firma. Además, se me quedó grabada una frase que repetía mucho: “Hay que mover el cuerpo, porque si no se oxida”. Y, eso, precisamente, lo tengo interiorizado; no puedo estar quieta. 

Por otro lado, aún perduran en mi memoria los recuerdos de salir con mis amigas del instituto e irnos a ver tiendas: Chonita, Pedro López, Modas Castellano, Francisquito en la calle Guaires y una boutique espectacular que estaba en La Montaña, que se llamaba “La tienda de Manuelita”. Creo que ahí, y a pesar de haber crecido con la influencia de modistas, fue donde de verdad me empezó a interesar más en serio la moda. 

No obstante, viví la época del estreno, ya fuera en Semana Santa o el día de Santiago, donde Gáldar se convertía en una preciosa pasarela, en la que, cada uno con su estilo, se ponía sus mejores galas. Y a mí me gustaba innovar y darle un toque diferente a la ropa, ya fuera ponerle un botón o una flor e, incluso, una vez hice una camiseta con semillas de papaya. 


Sin embargo, mis padres querían que estudiáramos “algo serio y con futuro” y así llegué a la universidad, aunque después me iría por otros derroteros y terminaría ejerciendo en el campo de la educación infantil, algo que también me reconforta y emociona. 

Creo, sinceramente, que, si hubiera nacido en la época actual, hubiera estudiando diseño desde un principio, porque entonces nadie me supo orientar hacia lo que realmente me llenaba. Pero como nunca es tarde, en el 2011, con 49 años, trabajando y con dos hijas, me matriculé en la Escuela de Arte de Gran Canaria, porque quería contar con esa base formativa que me faltaba. Fue una época de estrés, porque salía de trabajar en Santa María de Guía y me iba a Las Palmas de Gran Canaria a clases, llegando cada noche a casa casi a las 11, hora en la que me metía en el ordenador para hacer todo el trabajo que me marcaban. Sin embargo, puedo decir con orgullo que conseguí mi título ya pasados los 50 y que este me ha servido para perfeccionar todo el trabajo que he realizado con posterioridad.  

Después de eso, me ofrecieron participar en 2012 en un desfile en el TAO, donde presenté una colección infantil que fue modelada por los niños de mi escuela. Ese mismo año, visité a las caladoras de Ingenio y me presenté a Moda Calada. Yo estaba temblando porque veía que el estilo de los otros diseñadores era para ocasiones más exclusivas y mi propuesta, en cambio, para el día a día. Además, no quería que las modelos salieran tan rectas, sino que mostraran una actitud normal, porque me gusta el movimiento en la pasarela y que luzcan naturales. Recuerdo que salieron bailando el tema “Happy”, lo que provocó que el público se levantara, al tiempo que los fotógrafos casi me matan, porque no se quedaban quietas. 

En la actualidad, el estilo de Chacho-Chacha es fresco, colorido y cómodo, así como su fabricación es casi en su totalidad canaria, tanto en estampación como en confección, al tiempo que cuenta con varias líneas. Si bien empecé con una casual, ahora hemos ido ampliando un poco la oferta e inclinándonos hacía una más artesanal, donde hay bordados, calados, punto de cruz… También disponemos de una línea deportiva y otra de baño, tanto femenina como masculina y que, además, la presentamos en Tenerife, en la Fashion Beach Costa Adeje en 2019. Por otro lado, tenemos souvenirs, como tazas, libretas, chapas o bolsas, así como una línea ligada al “Año Santo Jacobeo de Gáldar”, con productos que pueden encontrar en ‘Modas Castellano’, en la esquina del Teatro Consistorial de este municipio. En este último caso, tengo que remarcar que he realizado varios diseños de mascarillas con este motivo y que ya se pueden ver en la calle, porque la corporación municipal ya las ha lucido.  

Otra de las cosas que me motiva muchísimo es la organización de eventos. Por ello, me he movido bastante para dar vida a “Agüita con la moda”, que empezó en Sardina y siguió en Gáldar, así como ahora quiero que visite otros lugares cuando remita la situación que atravesamos. En los celebrados hasta el momento, me he traído a gente que quiero que esté para aportar algo diferente al pueblo. 

Y ya pensando en el futuro, y ahora que estoy a las puertas de mi jubilación, me ilusiona la idea de poder dedicarle más tiempo a la moda, porque es verdad que, si lo hubiera hecho todos estos años en exclusiva, hubiéramos crecido más y mejor, pero tampoco tengo prisa. Mi pensamiento está en disfrutar de lo que me gusta y crecer poco a poco.  

En conclusión, me emociona que mi marca sea agradable y reconocible para el público. Mi intención es que mis prendas resulten cómodas, elegantes, con mucho colorido y alegres, porque así soy yo, según la gente que me conoce, que también dice que soy pasional, activa y positiva. Por ello, soy feliz cada vez que las veo por la calle o cuando descubro que algún famoso se las ha puesto, porque, aunque no estén dirigidas a ellos, siempre es reconfortante ver a un Mario Vaquerizo, Fran Perea, Mario Casas, Carlos Baute o Marina Salas luciéndolas.   

Por último, quiero aconsejarles que persigan sus sueños que al final salen. Y que, si quieren estudiar, no tengan en cuenta la edad, ya que siempre es un buen momento para formarse. Asimismo, me ofrezco a asesorar a todo aquel que quiera emprender en este sector, porque eso fue algo que yo no encontré, al ser un mundo muy hermético. Yo, en cambio, creo que es una gran industria en la que cabemos todos. 

Teléfono: 609 535 293

Facebook: Chacho-Chacha

Instagram: Chachochachagc | anacarmodas 

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